Personas Altamente Sensibles (PAS): aprende a gestionar tu rasgo en terapia

Representación visual del rasgo de las Personas Altamente Sensibles PAS: una persona en calma procesando de forma profunda los estímulos y emociones de su entorno en un paisaje natural.

Es posible que, sin saberlo, seas de esas Personas Altamente Sensibles o PAS. Si lo estás buscando en Google, probablemente ya te suene, aunque tal vez no tengas una información clara sobre un tema que, si es tu caso, me parece importante que conozcas bien.

Así que para empezar este artículo, me gustaría aclararte lo que considero fundamental y que digo siempre a los pacientes: ser una persona con alta sensibilidad no es malo.

Como cualquier otro rasgo que te hace ser quien eres, tiene sus aspectos positivos y negativos. Así que voy a contarte lo que considero más relevante, con el objetivo de que aprendas a relacionarte con esta característica tan singular, convirtiéndola en una fortaleza más gracias a conocerte mejor.

¿Qué es el rasgo PAS? Definiendo de forma «rigurosa» la alta sensibilidad

No me gustan los diagnósticos, ni siquiera cuando son para algo tan útil para ti como definir qué es PAS. Y es que, aunque un manual diagnóstico de psicología con autoridad, tipo DSM-5 «dictase» que la alta sensibilidad es un trastorno, eso a ti no te aportaría nada.

Así que empecemos por dejar algo claro:

Las personas altamente sensibles no padecen un trastorno mental.

Es un rasgo y, como tal, nos da información sobre ti. En concreto, nos habla de que tienes una sensibilidad muy elevada. Esto se traduce en cuestiones como que:

  • Te afectan más todo tipo de estímulos (luces, ruidos, sustos o que te toquen de forma inesperada).
  • Notas más el estrés y te agobias con facilidad, en el sentido de que las experiencias «te abruman» rápido.
  • Tu empatía es elevada, al igual que tu capacidad de reflexión e introspección, siendo más consciente de ti mismo.
  • Tengas un mundo interior especialmente rico y gran imaginación.

Es importante señalar que todo esto no tiene por qué ser tu caso, pues la cuestión de ser PAS requiere un análisis más profundo. Puedes mostrar algunos de estos rasgos, o todos. No obstante, mi experiencia en consulta es que los pacientes a menudo coinciden con esta descripción cuando hablamos de si son un perfil PAS. Les describo estos y otros aspectos y me responden «sí, justo, eso me pasa a mí«.

Ten en cuenta que explorar tu rasgo PAS puede abrirte muchísimas puertas. La primera, hacia ti mismo. Si crees que es tu caso, te animo intensamente a reunir las piezas del puzle para entenderte mejor. En mi experiencia con personas que han hecho terapia siendo PAS, la diferencia entre conocerse y no entender «de dónde vienen esos comportamientos» es enorme. Cambia por completo tu relación contigo mismo, para mejor. Te animo, pues, a seguir leyendo.

El origen del término PAS: ¿de dónde viene lo de Personas Altamente Sensibles?

El término PAS fue acuñado por la Doctora Elaine Aron, en su fabuloso libro El don de la Sensibilidad, cuya lectura lógicamente te aconsejo si tienes ganas de profundizar más en la parte técnica de ser PAS.

Dentro de la obra se aclara lo que ya te he contado en la introducción, además de abordarse los aspectos genéticos y del sistema nervioso de este rasgo, que llega al 20 % – 30 % de la población. Esto supone otro punto destacado, porque hay más Personas Altamente Sensibles por el mundo de las que, a priori, podríamos sospechar. El problema es que muchas de ellas son PAS sin saberlo.

No ser consciente de que eres una persona de alta sensibilidad puede llevarte a experimentar mucho malestar psicológico que podrías ahorrarte.

Por tanto, si sospechas que es tu caso por lo que estás leyendo, me parece interesante recomendarte esa obra. De hecho, en mi consulta de psicología tengo una pequeña biblioteca, y si sospechase que eres PAS, te lo ofrecería como un préstamo, pues aborda la cuestión con rigor y me parece accesible.

Ser PAS no es un trastorno, aunque implica diferencias neurológicas

Me parece muy importante el rigor ante el tema de las Personas Altamente Sensibles, para evitar estigmas y no sobredimensionarlo más.

Dado que no se considera un diagnóstico formal, no puede ser un trastorno mental. Así que nadie puede darte un «diagnóstico de PAS», en el sentido de que no es equivalente a que te digan que tienes una depresión, por darte un ejemplo rápido. Lo que sí puede (y yo hasta diría que debe) hacer un psicólogo que sepa de PAS es informarte de este rasgo, porque te va a facilitar la vida.

En general, tenemos estudios hechos con pruebas objetivas, como resonancias magnéticas funcionales, que nos enseñan cómo el cerebro de las personas altamente sensibles reacciona a las emociones y estímulos de forma más intensa que el de otros.

Insisto, ni funciona mejor, ni peor.

Es distinto, y esto implica ventajas e inconvenientes según la vida que nos toque vivir. Te pongo un ejemplo: si eres un psicólogo altamente sensible, podrías percibir con mayor intensidad las emociones de tus pacientes, lo cual facilita tu trabajo. Pero, a la vez, estas podrían llegar a afectarte más que a un terapeuta que no es PAS, suponiendo mayor riesgo profesional.

Llevando esto a tu terreno, has de valorar que las diferencias neurológicas del cerebro PAS se traducen también a puntos a favor y en contra en tu vida. Los estudios publicados incluso en la revista Nature indican que una persona altamente sensible puede sentirse más sola y tender a aislarse más, por darte un ejemplo más de artículos científicos sobre PAS.

Esto de la ciencia es, por una parte, para que entiendas que el PAS existe y tiene base científica. Que realmente da un poco lo mismo, pues si eres una persona altamente sensible, posiblemente ya te esté encajando lo que te cuento. Pero sí me he encontrado pacientes para los que es liberador «tener estudios» que respalden el tema.

Te dejo, por tanto, uno más: las personas altamente sensibles tienden a tener más problemas comunes de salud mental en esta reciente revisión sistemática (que es un estudio que revisa estudios, y se considera de muy alta calidad).

¿Y por qué sufren más las personas con rasgo PAS? Hipotetizo que porque todo se vive más intensamente y, por ello, afecta más. Así que voy a entrar un poquito más en las características PAS.

Características PAS o DOES PAS: 4 dimensiones clave de la Persona Altamente Sensible

Citando de nuevo a la Doctora Aron, DOES PAS son los 4 pilares fundamentales de la Persona Altamente Sensible, las características PAS que, según sus investigaciones, suelen aparecer.

Estos pueden medirse a través de test PAS o escalas que veremos más adelante. Sin embargo, me parece más interesante que los tomes como referencia para empezar a mirar hacia dentro si crees que tienes el rasgo PAS.

Mi intención es que te ayuden a conocerte un poco mejor, y puedas analizar si «esto te pasa a ti», o no. Quizás has vivido mucho tiempo siendo PAS, pero sin ser consciente de que lo eras. Si es así, estoy convencido de que te aportará conocer los DOES PAS.

Profundidad de procesamiento: reflexionando mucho (a veces de más)

Un PAS siempre tenderá a tener una profunda capacidad y tendencia a la reflexión, entendida como «mirar hacia adentro» o darle vueltas a las cosas. Analizan las cuestiones de forma más profunda de lo que resultaría estándar. Digo estándar precisamente por evitar palabras como «normal», pues creo esencial que el artículo establezca al PAS como diferente en un sentido no superior pero, sin duda, tampoco inferior.

Como consecuencia de esa profundidad de procesamiento, es frecuente que necesiten su tiempo y espacio para tomar decisiones. Se procesa con calma, llegando a aspectos que otras personas pasarían por alto. Si te han dicho que le das a todo demasiadas vueltas, o te pones en posibilidades que muy pocas personas analizarían, ahí tienes un buen ejemplo de esa profundidad de procesamiento.

He conocido a más de un PAS que te diría que «preferiría no pensar tanto» o que «no puede parar de pensar», siempre entendiéndolo como algo malo. Y es que el precio que se paga por esa extraordinaria capacidad de análisis es, precisamente, que una mente PAS tiende a la reflexión de forma natural. Dedicar más tiempo a pensar, vaya. Y, por tanto, de que algunos de esos pensamientos, de esas historias, se retuerzan y se nos «peguen» a la mente, apareciendo así los pensamientos persistentes e incluso intrusivos, que generan sufrimiento a la persona. Darle vueltas a todo supone la ventaja de un análisis profundo. Pero también más «ruido mental» que puede llegar a sentirse como ese «castigo» para la persona si no se maneja adecuadamente.

En esto, la verdad, la terapia es de gran ayuda para el paciente. Porque tenemos una capacidad de reflexión amplia y profunda, que exige que la persona PAS aprenda a relacionarse con ella para evitar el sufrimiento psicológico.

Sobre-estimulación: nos saturan los sentidos y las emociones

El hecho de dar muchas vueltas a las cosas no se queda ahí. Esa capacidad para fijarse en los detalles supone que perciban más estímulos y de forma más intensa que la media.

Si le preguntas a un PAS, usualmente te dirá que le molestan las luces y ruidos intensos, multitudes, que escapa de los centros comerciales… vamos, situaciones en las que se concentran un montón de estímulos a la vez.

Lidiar con todo eso no es fácil. Especialmente si procesas más intensamente las experiencias. Es normal que un PAS se sature antes y que, cuando tiene cierta edad, haya aprendido a evitar exponerse en exceso de forma natural. Nuevamente, en terapia el PAS aprende a cuidarse y no exponerse más de lo que realmente puede tolerar.

Alta emocionalidad y reactividad: el famoso «intensito»

Como se desprende por los puntos anteriores, un PAS tiende a la emocionalidad y un carácter reactivo. Se emociona a un nivel superior, para bien y para mal.

Por tanto, es más difícil atravesar las emociones, gestionar una discusión, confrontar o contener lo que lleva por dentro. No es raro que una persona PAS te indique aquello de «yo soy muy tranquilo, pero cuando me enfado…».

Como contrapartida, el PAS tenderá a ser capaz de conectar a un nivel profundo con cuestiones emocionales, lo que implica una capacidad de empatía amplificada, que les permite «leer» a las personas como un libro abierto. Es como si alguien con este rasgo pudiera «sentir» las emociones propias y ajenas, reconociéndolas con facilidad. A su vez, esto genera más carga emocional, ya que también supone sentir lo de uno y lo que podrían sentir los demás (empatía) como propio y, de paso, de forma más intensa como hemos visto.

Por desgracia, es frecuente que esto se defina como «ser intensito», cuando en realidad hay en el PAS una capacidad muy sutil para sentir. Supone un importante desafío para gestionar lo que se siente, ya desde muy pequeños. Eso es otro temazo: ser padre o madre de un niño PAS implica sus propios procesos con las emociones del niño (ya que un PAS nace, pero no se hace).

Sensibilidad a las sutilezas: atención al detalle que otros no perciben

Por último, una persona PAS tenderá a detectar pequeños cambios en el entorno. Es algo que resulta interesante, pues la alta percepción sensorial y emocional conduce a un volumen de entrada de estímulos importante. Incluso con un volumen de datos entrantes elevados, el PAS tiende a notar cambios sutiles.

Aquí se presenta el desafío de la rigidez emocional y conductual. Algo tan sencillo como cambiar de cama o entorno puede suponer malestar para un PAS, reduciendo su grado de apertura a las experiencias. De nuevo, en niños, esto es una verdadera «lata» para los padres, sobre todo si no entienden el rasgo. Algo que en cierto modo también se traslada a menudo a la vida adulta (incluida la escasa comprensión).

¿Y por qué cuesta adaptarse al cambio? Porque el PAS suele encontrarse a gusto en lo que ya le resulta conocido. Y no es fácil introducir modificaciones, por sutiles que sean, sin que lo perciban. Esto, a veces, conduce a la evitación experiencial, que supone dejar de hacer algo que nos importa por no pasar el mal rato. Si llega a ser un problema para el PAS, que se aleja de estímulos o situaciones porque le cuesta procesarlas, debe trabajarse con psicoterapia.

Test PAS: ¿cómo saber si eres una Persona Altamente Sensible?

Lo cierto es que, para ser completamente sincero, un buen ojo clínico identifica a un PAS en más de una ocasión. Sin embargo, como es lógico, existen tests y cuestionarios estandarizados, que te aportan garantías si las necesitas, por decirlo de alguna manera. A mí me parecen útiles porque:

  • Ayudan a que vayamos más allá de mi juicio profesional como psicólogo
  • Nos alejan de los peligrosos autodiagnósticos que a veces se hacen
  • Nos dan información que, te lo garantizo, te será de utilidad en tu vida

Desde mi experiencia, los trabajos de la Dra. Aron con su HSP Scale me parecen un magnífico punto de partida. A partir de ellos, tenemos el test PAS para población española, que es útil en adultos. También existe un test PAS para niños. Es importante decir que estas son, en todo caso, adaptaciones del HSP Scale de la Dra. Aron.

Del mismo modo que antes indicaba que la alta sensibilidad no es una enfermedad, sí diría que te será de ayuda que un psicólogo PAS te realice los cuestionarios apropiados. No solo aportan información utilísima en terapia, sino que te facilitan el proceso de conocerte mejor y profundizar en este rasgo complejo.

Hagas lo que hagas, por favor no te hagas un autodiagnóstico PAS. Vamos, que no deberías quedarte con la duda si crees que podrías ser PAS. Tampoco es útil que caigas en «soy PAS porque lo leí en un libro» o porque lo lees en mi blog de psicología. Por eso insisto tanto en que un psicólogo es un gran aliado durante el proceso de autodescubrimiento.

FAQ – Preguntas frecuentes sobre las Personas Altamente Sensibles que podrás aplicar

A continuación, yéndome más a lo práctico, te doy algunas claves de psicología para Personas Altamente Sensibles. He intentado recopilar las más prácticas, para ayudar a clarificar cuestiones y dudas muy típicas en torno al PAS.

¿Qué ventajas tiene ser PAS?

Entre las ventajas de ser una Persona Altamente Sensible está claramente la empatía, que da pie a mayor conexión emocional con uno mismo y el resto. En general, las PAS tienden a ser gente creativa, de gran intuición en las relaciones personales, y con enorme potencial de cara a la interacción humana. Son, por tanto, excelentes en áreas que se proyectan hacia los demás (por ejemplo en profesiones sanitarias, educación, etc.).

¿Cómo puede un PAS gestionar mejor «esa mente que no para»?

Si los pensamientos intrusivos suponen un problema para quien es PAS, lo más aconsejable me parece trabajarlo en terapia con la consideración de este rasgo. Es decir: los pensamientos intrusivos de un PAS, esa «mente que no para» solo difiere de otras en cuanto a intensidad y probabilidad de «ruido mental», además de sentirse de forma más intensa.

Sin embargo, el abordaje es el mismo, con la diferencia de que requiere aprender a gestionar ese discurso interno con técnicas específicas que te proporciona tu psicólogo. Pese a ello, si no estás considerando ahora mismo ir a terapia, te diría que la mejor posición con respecto a los pensamientos intrusivos es dejarlos estar para no darles más carga energética todavía. Sé que no es fácil y, precisamente por eso, recomiendo trabajarlo con un psicólogo con enfoque ACT y/o Cognitivo-Conductual.

¿Hay algún otro consejo útil para un PAS?

Una de las primeras acciones que considero debería realizar un PAS es establecer límites y medidas de autocuidado. Esta idea por desgracia tan manida en la psicoterapia actual es, en este tipo de perfiles, realmente crucial. Se trata de reducir el input, la exposición a «ruido mental», controlar los estímulos y el entorno para mejorar su calidad de vida al evitar la sobrecarga o sobreexposición. Fundamental que la PAS aprenda a poner límites y saber qué puede asumir y qué no.

¿Qué implica la sobreestimulación para un PAS?

Si una Persona Altamente Sensible se expone a un exceso de estímulos, entendido a más de lo que puede gestionar en un momento dado, pueden aparecer estrés crónico y burnout. Esto quiere decir que es posible no ser consciente de que se está mal por esa sobrecarga de información y emociones. La persona no atribuye al rasgo PAS lo que le pasa, y se va quemando más y más en diferentes ámbitos de su vida. No ser consciente solo empeora las cosas. Por tanto, es fundamental dosificar de forma adecuada las experiencias y estímulos a los que se expone un perfil PAS.

¿Qué pasa si soy PAS y tiendo a la evitación experiencial porque me saturo?

Que eres un ser humano y me parece totalmente normal dado tu rasgo. Lo fundamental no es cambiar tu tendencia si eres así. Quiero decir: no hay nada de malo en ser una persona que limita lo que se expone a según qué cosas (ir a sitios concurridos, gritos, fiestas, conversaciones profundas, películas de miedo, lo que limitas en tu caso). Lo malo es dejar de hacer cosas que queremos hacer porque estamos mal. Eso es la evitación experiencial, y sí puede conducir a problemas del estado de ánimo (estrés, ansiedad, depresión, insomnio, etc.) pero también físicos (ese estrés da lugar a sobrepeso o sensaciones físicas como tensión muscular constante, nudo en la garganta, dolor de cabeza, etc.).

¿Es PAS o es timidez?

Por desgracia, a menudo se atribuye a las Personas Altamente Sensibles la timidez, cuando realmente solo muestran desde pequeños un instinto de autoconservación que les lleva a evitar la sobreestimulación. Por supuesto que hay PAS que también son tímidas. Pero no ha de confundirse una cosa con otra: una PAS podría mostrarse reservada por no tener capacidad en ese momento de abrirse a una experiencia que le abruma y, sin embargo, abrirse muy fácilmente a nuevas personas. Así que no, ser PAS no tiene nada que ver con la timidez.

¿El rasgo PAS es hereditario?

Efectivamente, tener un padre o madre PAS incrementa notablemente la probabilidad de que tú lo seas, al igual que otra ascendencia (por ejemplo, tus abuelos). La evidencia sitúa esto en torno al 47 % de probabilidad de heredar el rasgo por tus genes, concretamente a través del 5-HTTLPR. Pero ten en cuenta que hay factores ambientales que van a definir si esto se expresa o no, y en qué medida. Por tanto se es PAS desde que se nace, pero se expresa en diferentes niveles y es el entorno de la persona lo que más define el alcance del rasgo.

¿Si soy PAS es más probable que tenga problemas de ansiedad o reciba un diagnóstico de Trastorno Límite de la Personalidad?

Sí es posible que la Persona Altamente Sensible reciba más diagnósticos de Trastorno de Ansiedad Generalizada y/o Trastorno Límite de la Personalidad. Esto es debido a que hay mayor sensibilidad al estrés y una retirada de las relaciones para gestionar sus sentimientos, apareciendo comportamientos impulsivos o hasta autodestructivos. Lo fundamental es no patologizar ni pensar que por ser PAS vamos a «tener ansiedad» o un TLP.

Si eres una Persona Altamente Sensible tiendes a experimentar todo más intensamente. Por tanto, si hay sufrimiento psicológico, este «duele más» porque el umbral de la percepción cambia y puede llevarse peor porque falten recursos. Pero no es una sentencia de que sí o sí tendrás un trastorno. Recuerda que es algo que puedes trabajar en terapia, y que la etiqueta nos da igual. Puedes cambiar e incrementar tu capacidad para gestionar el estrés y tus emociones. Así que, incluso si has recibido ese u otros diagnósticos, tenlo presente.

¿Qué tipo de terapia es más útil para un PAS?

Creo que la Terapia de Aceptación y Compromiso y la Terapia Cognitivo-Conductual son las que te ofrecen más recursos para sacar lo mejor de este rasgo. Y te dan herramientas para relacionarte mejor con los desafíos que implica (sobre todo si no te conoces bien). Ten en cuenta que si se presentan problemas como pensamientos intrusivos, ansiedad, problemas de peso o insomnio, son también las que más garantías te ofrecen de tener un buen resultado si te comprometes con tu terapia.

De todo esto, lo que más me gustaría es que se entienda el rasgo PAS como algo potencialmente positivo. Es bueno que existan personas así, que no son ni mejores ni peores, sino sencillamente distintas. Tienes muchísimo que aportar al mundo y vivir una vida satisfactoria. Pero hay que gestionar este rasgo para que no se vuelva en tu contra.

Si sientes que esa sensibilidad ya te está desbordando, podemos trabajarlo juntos. Escríbeme y estaré encantado de ayudarte a relacionarte mejor con tu rasgo PAS.

Un abrazo.

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