Nudo en la garganta: ese agobiante síntoma de ansiedad

Persona tratando su nudo en la garganta por ansiedad, sonriente, mujer tras terapia cognitivo conductual y de aceptación y compromiso

Si tienes sensación de nudo en la garganta, lo primero decirte que sé que es un síntoma muy molesto. La mejor solución que puedo darte «para ahora» sin conocer tu caso es pedirte que leas con calma este artículo. Si su origen parte de aspectos psicológicos, podemos aspirar a resolverlo.

Voy a contarte lo que he aprendido al respecto a lo largo de años de trabajo como psicólogo viendo muchos casos en los que aparecía este síntoma. Es el artículo que envío a mis pacientes cuando este tema del nudo en la garganta, globo faríngeo o «globo histérico» surge en consulta. Si eres paciente mío, un abrazo, ya que estamos.

Empiezo como más me gusta hacerlo: orientarte a conectar con la esperanza de que con frecuencia es posible resolver tu globo faríngeo.

No, no estás loco. Tampoco creo que te inventes el síntoma ni sea «imaginación tuya». Sin embargo, sí has de valorar la posibilidad de que ansiedad, estrés, estilo de vida o hasta trauma jueguen un papel en este nudo o «atasco en la garganta» que sientes. Ojo, porque también hay otras razones médicas por las que podrías tenerlo. Y eso es bueno, porque a menudo también tienen una resolución sencilla, salvo raras excepciones (nunca he visto una).

Cuando digo razones médicas, a veces empezamos a catastrofizar y se dispara la ansiedad de pensar que «será algo horrible». La realidad es que algo tan cotidiano como una alergia no diagnosticada puede causar tu nudo en la garganta.

Así que toma aire y proyéctalo a tu globo faríngeo. O al nudo que sientas, como lo sientas. De momento, déjalo estar ahí, y que se venga con nosotros a este artículo en el que quiero ayudarte a conocerlo mejor. Si quieres ir al grano y ponerte a trabajar con un psicólogo que trate nudo en la garganta, no lo dudes y escríbeme.

Diagnóstico diferencial del nudo en la garganta

Para mí esta es una primera parada obligatoria. Más que nada porque invertir en terapia para resolver algo que realmente tiene una causa orgánica no me parece la mejor idea.

Y es que, como indico, hay muchas razones médicas por las que podrías tener un nudo en la garganta. Ni soy médico ni esto es algo que debas tomar como diagnóstico, pero para que me entiendas, algunas opciones son:

  • Reflujo: esto supone que el ácido de tu estómago suba de vuelta por la garganta, generando esa sensación. Hablamos de reflujo gastroesofágico pero también de «reflujo silencioso» o laringofaríngeo, cuando ya llega más arriba y nos molesta en la propia garganta. Vamos, que no siempre es un tema de acidez estomacal, sino que podrías «solo» notar este síntoma de nudo en la garganta.
    • ¿Quién lo puede tratar? O bien tu médico de cabecera, de digestivo o un otorrino.
  • Alergia: aquí tenemos a un gran desconocido que puede provocar este problema al inflamar tu laringe (la zona de tus cuerdas vocales), por darte un ejemplo rápido. Hay una buena inflamación montada en tu nariz y garganta, que se trata por vía de medicación o inmunoterapia, resolviéndola en muchas ocasiones.
    • ¿Quién lo puede tratar? O bien tu médico de cabecera o un alergólogo, aunque algunos otorrinos también manejan estos casos.
  • Inflamación o causas anatómicas: otras causas que pueden darse son rinitis, sinusitis, que tu amígdala se haya agrandado por algo, problemas cervicales, artritis… el listado es largo. Se monta otra buena inflamación o la estructura «da de sí» por la edad, y aparece el síntoma.
    • ¿Quién lo puede tratar? Aquí te diría que el médico de cabecera de partida, y que te derive al profesional adecuado según el caso.
  • Trastornos de la motilidad y otras causas: aquí ya entramos en el territorio de lo «menos frecuente». En este caso, podrían ser cuestiones más específicas como espasmos musculares o hipertonía del esfínter esofágico superior, lo que implica que tus músculos no se coordinan bien, hay contracciones irregulares, está «demasiado apretado» algún músculo o no hay forma de que se relaje.
    • ¿Quién lo puede tratar? O bien tu médico de cabecera o un digestivo, aunque dependiendo del trastorno y la edad pueden entrar otros perfiles (otorrino, logopeda, neurólogo, etc.).
  • Hipersensibilidad visceral: en este caso el tejido está perfectamente sano («no tienes nada»), pero tu sistema nervioso «ha anotado» que algo como tragar saliva es señal de alarma, usualmente porque te ha generado preocupación. Esto se traduce en una señal de «falsa alarma» que, sin embargo, interpretas como relevante, produciendo un círculo vicioso que termina en el síntoma que te trae de cabeza.
    • ¿Quién lo puede tratar? El psicólogo, en mi opinión siempre después de que te haya valorado un médico.

Si te sirve como referencia, nunca me ha llegado a consulta un paciente con signos de alarma reales por nudo en la garganta (por ejemplo, una pérdida de peso notabilísima y repentina).

Esto no quiere decir que debas «dejarlo ir», sino que lo más probable es que alguna de las cuestiones anteriores sea la causa. Ten presente que, si consultas conmigo, lo primero que voy a hacer es mandarte al médico y, si es posible o necesario, colaborar con él mano a mano en tu caso.

¿Por qué?

Porque con ese diagnóstico diferencial de tu nudo en la garganta podemos descartar estas cuestiones, y centrarnos en la alternativa más sencilla: ansiedad, estrés, trauma oculto, hipervigilancia y otras razones psicológicas para que tengas ese síntoma. Y hacerlo desde la confianza de que «te han visto el nudo».

Lo fundamental es que no empieces a ir a mil sitios en los que te darán otras mil respuestas, sino centrar el tiro guiado por un profesional de la salud (sí, el psicólogo te vale). Damos pasitos para analizar el problema y no reforzar la idea de que tienes algo grave si no es así. Pero tampoco damos por hecho que la causa es necesariamente psicológica, pues a lo mejor sí tienes qué sé yo, una alergia, estamos en terapia sin posibilidad de llegar a ese origen.

El objetivo es solucionar el nudo. Si es por la vía de la terapia, perfecto. Y si no, también. Mi prioridad es esa: que estés bien.

¿Qué es exactamente la sensación de globo o atasco en la garganta?

En mi experiencia hay tantas formas de definir el globo faríngeo o nudo en la garganta como pacientes.

Me he encontrado todo tipo de descripciones en consulta. Así que voy a darte las más habituales:

  • Sensación de «tener algo» en la garganta que «tensa» o «está atascado»
  • Presión o incluso dolor en la zona del cuello o al tragar porque «los músculos aprietan»
  • Percepción de que hay «moco» todo el tiempo pegado en la garganta
  • Inflamación o molestia permanente
  • Notar dificultad al tragar o notar «más» la sensación de hacerlo
  • Tener una molestia en la zona, de forma difusa, que causa angustia
  • Percepción de que «algo no va bien» en la zona
  • Molestias en las cuerdas vocales y disfonía (pérdida de voz)
  • Sensación de boca seca y tensión general en el cuello

Una muy buena explicación para estos síntomas es que el músculo cricofaríngeo haga de las suyas. Por ejemplo podría ocurrir a partir de un exceso de tensión crónica en la zona o contracción involuntaria del mismo, que te producen esa sensación de molestia o tensión permanente.

A veces los pacientes me dicen que «se les pasa al comer», precisamente porque el músculo se relaja de forma temporal, para luego volver a tensarse por esa ansiedad de fondo. Si has ganado peso como consecuencia de tu globo faríngeo (porque comes más y a deshora para paliar los síntomas), no te preocupes que eso también se puede resolver con el abordaje psicológico.

¿Y por qué siento que tengo «algo» atascado aunque no haya nada?

Porque usualmente nos estresamos por la sensación y se manda una señal de alarma al sistema nervioso, lo que a su vez genera esa fuerza excesiva en la contracción del músculo. En otras palabras: notas algo que te molesta, le das importancia, así que en respuesta el cuerpo se pone «en guardia». Esto aumenta la molestia, por lo que le das más importancia, etc., etc.

Seguro que ya lo vas teniendo más claro. Es un círculo vicioso que funcionaría más o menos así:

Sensación > la interpreto como algo malo > me tenso > más sensación

En pocas palabras, lo que notas es la presión constante e involuntaria en el propio músculo y los tejidos de la zona. Tu cerebro no sabe cómo explicar la misma, así que le atribuimos la etiqueta de «nudo molesto» o «tener algo malo» a lo que realmente es similar a una buena contractura muscular.

Pregúntate eso: ¿cuánto te preocuparía tener una contractura en el cuello? Probablemente poco. Como no lo interpretamos como algo malo, relajamos y se pasa. Aquí tiende a suceder lo contrario, lo que nos lleva a cronificar esa señal de tensión en la garganta.

Pero vamos, no te sientas culpable, que nos pasa a todos lo de preocuparnos por cosas más de la cuenta. A veces es algo consciente, a veces no tanto. Lo esencial es que se puede trabajar con psicoterapia.

Terapia psicológica para el nudo en la garganta: cómo se aborda

El abordaje del nudo en la garganta con terapia psicológica se hace siempre en función de lo que tu terapeuta estime adecuado para tu caso. Esto pasa por hablar de las técnicas específicas que utilice.

En mi caso, recomiendo que se trabaje con un enfoque centrado en Terapia Cognitivo-Conductual y Terapia de Aceptación y Compromiso. Secundariamente, la hipnosis clínica me parece interesante en este tipo de casos (insisto, secundariamente, no como primera línea de tratamiento). Esto se debe a varios motivos:

  • Son modelos eficaces: estamos ante un problema cognitivo (pensamientos) que tiene impacto a nivel conductual (acciones). Sin embargo, también implica tolerar el malestar (aceptación) y ayuda transformar la relación que tenemos con el nudo en la garganta. Por todo ello, TCC y ACT son modelos que encajan a la perfección, sobre todo de forma combinada según lo que necesites.
  • Tienen alta validez: ambos modelos de intervención cuentan con probada eficacia en este tipo de síntomas de atasco en la garganta (ejemplos en 1, 2, 3, 4 y hasta uno de menor calidad de un paciente que se curó solo con hipnosis). Que otros modelos no estén validados no los invalida. Sencillamente da más garantías a los que te recomiendo.
  • Si funcionan, lo hacen rápido: con estos enfoques es posible aspirar a una resolución completa y a largo plazo del globo faríngeo en un plazo reducido (1 a 3 meses). Me parece un motivo más que suficiente para intentarlo.

Lógicamente, si detrás de tu síntoma hay otros problemas, como podría ser un trauma o estrés crónico, la terapia podría prolongarse o requerir otras técnicas específicas. Pero esa estabilización ágil del motivo de queja de la persona que viene porque tiene algo atascado en la garganta o no consigue tragar tranquila me parece una aspiración maravillosa. Porque te da esperanza. A mí eso me parece necesario para la recuperación y es un valor central en mi trabajo.

En todo caso, las técnicas específicas de psicoterapia las podemos dividir por enfoques.

Abordaje del nudo en la garganta con Terapia Cognitivo-Conductual

En este caso, lo que buscamos sobre todo es intervenir en los disparadores de respuestas condicionadas. Vamos, que dado que la sensación de nudo en la garganta es, en realidad, una falsa alarma, la idea es aprender a gestionarla como tal y dejar de responder con tanto agobio.

Tengamos en cuenta que, desde el punto de vista de la TCC, el problema no es tener la sensación, sino lo que nos decimos que significa tenerla. Por tanto, si modificamos esos pensamientos catastróficos sobre el nudo en la garganta, los que tenemos sobre lo que estamos viviendo, podemos aspirar a reducir la preocupación o miedo que nos generan. Conforme lo hacemos, al romper ese círculo vicioso, finalmente dejamos ir el tema y se acaban las «falsas alarmas». También es necesario dejar de buscar seguridad o reasegurar, por ejemplo yendo al médico cada vez que notamos el más mínimo síntoma al tragar. Son problemas de conducta, del comportamiento, que mantienen la situación y la alimentan. Por tanto conductualmente se resuelven con este modelo específico de terapia.

Así, cuanto menos alerta estamos, cuanta menos preocupación nos genere el tener un nudo en la garganta, más fácil se vuelve el camino. A menudo, entender los pensamientos que tenemos sobre esa sensación de atasco ya ayuda enormemente, por lo que su análisis es el primer paso. Y en mi experiencia revela otros problemas que también mantienen el síntoma (exceso de preocupación por la salud, angustia, estrés, etc.).

Por cierto, es muy normal que el paciente no crea que este cambio de relación con su problema es posible al empezar la terapia. Esto hace especialmente maravilloso tratar el nudo con este enfoque, pues con frecuencia resuelve el síntoma de forma inesperada. El paciente no espera que, al tolerar el síntoma y relajarse ante él, este mejore. Pero lo hace, porque es una respuesta condicionada que, por lo tanto, se puede descondicionar.

Abordaje del nudo en la garganta con Terapia de Aceptación y Compromiso

Ojo, porque aquí los pacientes suelen decirme «es que yo no quiero aceptar esta sensación ni vivir con ella». Es escuchar la palabra «aceptación» de ACT y ya te dicen que la puerta está cerrada. Pero ACT no va por ahí. El término de aceptar no ha de confundirse con resignarse ni asumir que la vida va a ser siempre así. Se trata más bien de estar dispuestos a convivir con el síntoma un tiempo. Tolerar su incómoda presencia. Y relacionarse con ella en otros términos.

ACT nos aporta estrategias para vivir una vida plena que no se define por tener un globo faríngeo. Se trata de aprender a convivir con la sensación aunque esta no nos guste, viéndola por lo que es (una sensación). Es especialmente útil si aparecen pensamientos intrusivos tipo «esta presión no me deja tragar» o «me voy a asfixiar», pues al dejar de luchar contra el nudo este tiende a perder fuerza. En sesión se aprende a defusionarse de los pensamientos, a no pelearse con ellos. A verlos por lo que son: experiencias. Y es paradójico porque esa perspectiva transforma por completo cómo vemos el síntoma, haciéndolo aceptable. El nudo en la garganta pierde su poder sobre ti.

Me gusta mucho el enfoque de ACT combinado con TCC, precisamente porque a nivel conductual podemos lograr avanzar los primeros pasos más rápido. Pero la curación completa pasa por comprender que en la vida hay sensaciones agradables y otras que no lo son tanto. Y todas ellas forman parte de una experiencia valiosa. Al definir esta a través del trabajo en nuestros valores, en qué es una vida valiosa para nosotros, también estamos en una posición más fuerte ante las adversidades que toda vida plantea. Si se hace ese trabajo ampliado, no solo se resuelve el nudo en la garganta, sino que se aprende algo que previene que otros problemas futuros en la vida nos lleven de nuevo a terapia.

La psicoterapia es útil para tratar el nudo en la garganta

Me gustaría cerrar este artículo animándote no solo a buscar soluciones para tu sensación de nudo en la garganta, sino también a que los síntomas pierdan poder sobre ti y dejen así de causarte malestar.

Esto es algo que realmente se puede solucionar y trabajar con psicoterapia, sobre todo si el origen es, como muchísimas ocasiones, una somatización en forma de globo faríngeo. Sé que se pasa mal, es un síntoma que llega a molestar enormemente. No obstante, como ves tenemos muchísimas soluciones que intentar para que no se te haga bola el problema.

Si quieres que valore tu caso en una sesión, estaré encantado de ayudarte. Escríbeme un mensaje y trataremos de resolver juntos ese nudo.

Un abrazo.

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